El Alto do Príncipe destaca por la acumulación de unas formaciones llamativas denominadas pías, rocas fuertemente erosionadas en forma de agujeros.
En los granitos de las zonas altas de Cíes se encuentran marcas de micromodelado que generan formas caprichosas, resultado de la acción química (transformación de los minerales y formación de cristales de sal) y biológica (presencia de líquenes y musgos). Estas huellas de alteración son más tarde acentuadas por la meteorización física en puntos más débiles del granito, donde se acumula agua de la lluvia cargada de cristales de sal marino, como en las pías.
Con el avance del tiempo, la acción química del agua disuelve los minerales dando lugar a las formaciones que se presentan en el Alto do Príncipe y en el Alto da Campá conocidas como pías, alvéolos o nidos de abeja las primeras y taffonis o cacholas las segundas.
Las pías o marmitas de gigante se forman en superficies horizontales como apreciamos en este punto del Alto do Príncipe en donde son abundantes.
Los alvéolos o nidos de abeja se producen en superficies verticales, denominándose taffoni o cacholas cuando en su evolución da lugar a una cavidad en la roca. Ejemplo de este fenómeno lo tenemos en otro punto, isla del Faro, Alto da Campá.
Así, las pías aparecen en superficies horizontales y los alvéolos en superficies verticales. Los taffoni son cavidades (espectaculares de camino y en el Alto da Campá) creadas en la roca por evolución de los alvéolos, perforando la roca.