Son movimientos oscilatorios de aguas oceánicas, produciendo alternativamente un aumento del nivel del mar, marea alta, y un descenso, marea baja. 

Luna y Sol ejercen atracción gravitatoria sobre la Tierra, así es cómo la Luna, más próxima a la Tierra que el Sol, provoca atracción sobre masas de agua situadas en la cara del planeta más próxima a ella en cada momento, formándose un abombamiento del océano y originando una larga ola cuya cresta corresponde con la  pleamar y el seno con la bajamar.

Se alternan una pleamar con una bajamar cada 6 horas-12 minutos, dos pleamares y dos bajamares al día. Amplitud de la marea hasta 4 metros con variaciones temporales por la posición relativa de la Tierra, Sol y Luna. Cuando los tres están alineados en las proximidades, plenilunio y novilunio, las fuerzas de atracción del Sol y la Luna se suman, resultando mareas más amplias, con pleamares más altas y bajamares más bajas, mareas vivas. Cuando en cuarto creciente o menguante los astros forman un ángulo recto y la fuerza gravitatoria del Sol contrarresta a la de la Luna, da lugar a mareas de escasa amplitud, mareas muertas.

Las variaciones mareales del nivel del agua tienen gran trascendencia por las corrientes producidas al subir y bajar la marea hacia la costa, actuando como elemento de transporte y agente erosivo modelador de la costa.

Estas fluctuaciones periódicas tienen relevancia sobre los organismos del litoral adaptados al cambio drástico de sus condiciones de vida cada seis horas.

  • Fuente: PNMTIAG