Del siglo XIX y XX tenemos documentados innumerables accidentes y naufragios de embarcaciones menores pesqueras, con trágicos finales, traineras, botes, faluchos, dornas, vapores, parejas y bous, sucesos que formaban parte de la crónica habitual de la prensa de la época. Al fin, estamos hablando de accidentes y naufragios que se cobrarían muchas vidas humanas tiñendo de luto el litoral de la ría de Pontevedra.

Y eso que Ons, al igual que en Sálvora y Cíes contó con la ayuda de un faro desde 1865 (el que vemos hoy es de 1927, levantado sobre la base del anterior, aún habitado por fareros). La energía eléctrica que necesita es subministrada a través de placas solares. En las cartas de navegación que llevan los barcos se detalla la descripción y situación de cada faro ayudando en la navegación diurna y nocturna, donde se identifica a los faros por las características y la frecuencia de las luces y resplandores de su linterna que llegan en este caso a las 37 millas náuticas.

Ons, un pueblo ligado al mar, con unas ricas y productivas aguas donde faenaron y faenan las embarcaciones de pesca tradicional de las localidades del entorno litoral, con trágicos finales en muchas ocasiones.

  • Fuente: PNMTIAG